La secretaria de Comunicaciones y Transportes del Estado, Aracely Martínez Acosta, aseguró que no tenía conocimiento previo sobre la colocación ni el retiro de casas para perros en situación de calle en el paradero de transporte urbano ubicado detrás del Museo del Ferrocarril Jesús García Corona, y reiteró que la dependencia está abierta a colaborar con organizaciones y ciudadanía.
> “No tengo conocimiento, pero con mucho gusto, si se acercan con nosotros, podemos hacer el trabajo en conjunto. La verdad es que la zona está bajo el resguardo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y tratamos cada semana de estarle dando mantenimiento, porque es una zona muy vandalizada”, declaró.
Martínez Acosta explicó que, durante las labores de mantenimiento que se realizan de manera constante en el área, se detectaron objetos colocados sin que la dependencia supiera su origen o propósito.
> “Seguramente ahora que estuvieron haciendo el mantenimiento de la zona, como no teníamos conocimiento de qué se trata, vemos objetos ahí y no sabemos quién los colocó ni cuál es el fin o el propósito”, señaló.
No obstante, la titular de la SCT dejó claro que la institución sí respalda las causas sociales, en especial cuando se trata de acciones ciudadanas con un fin humanitario, como la protección animal.
> “Para esas causas nosotros colaboramos. Que se acerquen con nosotros, ya sea aquí en las oficinas o en la Secretaría; nosotros con mucho gusto estamos para recibirlos y, por supuesto, nos sumamos a esa causa que ellos quieren implementar”, enfatizó.
Contexto de la denuncia
Las declaraciones de la secretaria surgen tras una denuncia ciudadana por el retiro y desaparición de tres casas de madera colocadas el pasado 10 de enero por la asociación La Casa de Lili A.C., con el objetivo de brindar refugio a perros en situación de calle que desde hace años habitan el paradero urbano.
De acuerdo con los denunciantes, el espacio es un área pública concesionada para el transporte urbano, no propiedad del Museo del Ferrocarril, y las casas no obstruían el paso peatonal ni el servicio público, además de contar con datos de contacto visibles.
La asociación y ciudadanos defensores del bienestar animal solicitaron la reposición de las casas, la recuperación del costo económico y el respeto a las acciones ciudadanas en favor de los animales, al tiempo que hicieron un llamado a las autoridades estatales y municipales a atender el tema con sensibilidad y diálogo.
Por ahora, la SCT reiteró que no hubo mala fe y que el tema puede resolverse mediante acercamiento directo y trabajo conjunto entre autoridades y sociedad civil.








