Toman secundaria en Valle Dorado: padres acusan injusticia y “castigo” a directivos por caso de bullying

Padres y madres de familia de la Escuela Secundaria Técnica No. 67 realizaron este miércoles una toma pacífica del plantel, en la colonia Valle Dorado, para protestar por la separación de directivos presuntamente ordenada por el Departamento de Atención al Educando (DEPAI), tras un conflicto relacionado con un presunto caso de bullying.

Desde las 5:30 de la mañana, los inconformes se colocaron afuera de la escuela para exigir una revisión imparcial del caso y denunciar lo que consideran decisiones injustas y un manejo parcial por parte de las autoridades educativas. “Esto empezó fuera de la escuela y terminó afectando a todos aquí adentro”, explicó uno de los padres. Señaló que el conflicto se originó al inicio del ciclo escolar por un problema entre dos niñas y que después se extendió dentro del plantel. Aseguró que ambas menores han agredido a otros alumnos. “Son dos niñas que están ocasionando agresiones a otros niños y los niños se defienden”, afirmó.

Los padres relataron que la madre de las menores presentó una denuncia ante derechos humanos, colocando a sus hijas como víctimas. A partir de eso, el caso fue turnado al DEPAI, que tomó como primera medida enviar a un grupo completo a clases en línea. “Obviamente los papás no estuvimos de acuerdo”, dijeron.

La semana pasada se realizaron reuniones con autoridades educativas y, según los padres, se lograron acuerdos: regresar a clases presenciales y no sancionar a maestros ni directivos. “Se firmaron cartas compromiso y nos dijeron que no habría represalias”, recordaron. En esos documentos participó personal del DEPAI, incluida la responsable del caso, Gabriela Cruz Ortiz. Sin embargo, aseguran que esos acuerdos no se respetaron.

Esta semana fueron separados de sus cargos la directora, la coordinadora y la supervisora. “De un día para otro nos dejaron sin director y sin supervisora”, denunciaron. La autoridad argumentó un supuesto “desacato de indicaciones”, por la negativa a aceptar clases en línea.

Los padres rechazaron esa versión. “Eso no fue decisión del director ni de la supervisora, fue de nosotros como papás”, insistieron. También señalaron que entregaron escritos al DEPAI con señalamientos contra las alumnas involucradas, tal como se les pidió.

Tras mesas de diálogo con autoridades educativas, se acordó regresar a clases presenciales. Pese a eso, el 20 de enero el DEPAI ordenó separar a la directora, coordinadora y supervisora, sumando ya cuatro directivos retirados, sin que exista hasta ahora sanción contra la alumna señalada como presunta agresora.

Su exigencia principal es que se haga una revisión imparcial del caso, que se restituyan a los directivos y que se frenen decisiones que, aseguran, están perjudicando a toda la comunidad escolar.