El bienestar intestinal ha encontrado un nuevo (y ruidoso) aliado en las redes sociales. Se trata del «fart walk» o «caminata de los gases», una práctica que pone el foco sin pudor en un alivio natural: caminar después de comer para facilitar la expulsión de flatulencias y reducir la hinchazón abdominal.
Ciencia detrás del movimiento
Tras ingerir alimentos, es común acumular aire por comer rápido o consumir bebidas gaseosas, lo que genera esa incómoda sensación de estar «inflado». Al caminar, se incrementan las contracciones del estómago y los intestinos, estimulando el tránsito del gas atrapado. Este proceso permite que los gases salgan con mayor facilidad, eliminando la presión y el dolor, algo especialmente beneficioso para quienes padecen estreñimiento o síndrome de intestino irritable.
Mucho más que alivio estomacal
Aunque TikTok ha viralizado el término, la idea no es nueva: el mismísimo Benjamin Franklin ya escribía sobre sus beneficios en el siglo XVIII. Los expertos modernos coinciden en que una caminata suave de 10 a 15 minutos no solo libera el sistema digestivo, sino que también ayuda a prevenir picos de insulina, un factor clave para personas con tendencia a la diabetes.
En un mundo que suele ocultar las funciones corporales más básicas, el fart walk invita a normalizar la salud digestiva un paso a la vez. ¿Te sumarías a esta práctica en tu próxima sobremesa?








