El gobernador de Ricardo Gallardo Cardona no solo respaldó la clausura total del asilo La Aldea de los Abuelos A.C., sino que lanzó una advertencia directa contra quienes —dijo— utilizan estos espacios para lucrar sin garantizar condiciones dignas.
El cierre del inmueble, ubicado en la avenida Mariano Jiménez, se dio tras un operativo conjunto de la Coordinación Estatal de Protección Civil, COEPRIS y el DIF Estatal, donde se detectaron graves omisiones que ponían en riesgo a sus 22 residentes —13 hombres y 9 mujeres de entre 67 y 85 años—.
Durante la inspección se documentó la falta de Visto Bueno y Opinión Técnica vigente, extintores vencidos y obstruidos, ausencia total de señalética, así como carencia de detectores de humo y lámparas de emergencia.
Pero más allá de las fallas técnicas, el mandatario apuntó hacia un problema de fondo: el lucro indebido. “Hay gente que utiliza este tipo de espacios para hacer negocios y para sacarle dinero a los familiares; eso es a lo que me refería de sacar una supervisión mensual y cerrar los lugares que no cumplan. Es muy lamentable que día a día vengan con este tipo de denuncias y temas de maltrato a adultos mayores cuando ellos están cobrando”, declaró.
Insistió en que la seguridad de los adultos mayores es una prioridad y que no se permitirá que establecimientos operen sin cumplir la normatividad mientras cobran por el servicio. Por ello, anunció que las supervisiones serán mensuales y que no se limitarán únicamente a asilos. También adelantó que las revisiones se extenderán a albergues infantiles y otros centros de asistencia social en la capital potosina, con el objetivo de garantizar que todos operen bajo condiciones legales, sanitarias y de seguridad adecuadas. “Vamos a endurecer” las acciones, advirtió, al referirse a establecimientos que incumplan las normas.







