El alcalde de la capital potosina, Enrique Galindo Ceballos, reconoció que en la Presa San José existen descargas de aguas residuales, confirmando así los señalamientos que previamente hizo el Congreso del Estado de San Luis Potosí. “Yo personalmente he estado allá. Hay una planta de tratamiento que a veces funciona, a veces no funciona”, declaró el edil, al admitir que constató el vertido de aguas negras hacia el embalse.

De acuerdo con el alcalde, uno de los principales problemas es el funcionamiento intermitente de la planta de tratamiento ubicada en Escalerillas, además del crecimiento habitacional en la zona poniente, lo que incrementa la presión sobre los sistemas de saneamiento. Explicó que algunos fraccionamientos ya cuentan con plantas propias, pero reconoció que el sistema en general es insuficiente. “Se tienen que fortalecer las plantas de tratamiento para evitar que se derrame aguas negras a las presas”, sostuvo.

La admisión ocurre luego de que el Congreso local aprobara un exhorto para que instancias como la Comisión Nacional del Agua, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Comisión Estatal del Agua, Interapas y el Ayuntamiento atiendan la contaminación y el retiro del lirio acuático en la presa. El diputado Cuauhtli Fernando Badillo Moreno advirtió que el crecimiento acelerado de esta planta está ligado a los nutrientes provenientes de descargas residuales que llegan por el río Santiago.

Pese a la contaminación reconocida, el alcalde aseguró que las presas que abastecen a la ciudad se encuentran por encima del 80 % de su capacidad y que, por ahora, no se prevé una crisis hídrica. Sin embargo, subrayó que el comportamiento de las lluvias en los próximos meses será determinante.