El mito de la seguridad al volante: Los robotaxis de Tesla registran cuatro veces más accidentes que los humanos

La promesa de que la conducción autónoma superaría la capacidad humana para evitar siniestros enfrenta un duro golpe de realidad en Texas. Un reciente informe sobre el programa de robotaxis de Tesla en la ciudad de Austin revela que estos vehículos se están accidentando con una frecuencia cuatro veces mayor que la de los conductores convencionales, cuestionando directamente la fiabilidad de la tecnología desarrollada por la compañía de Elon Musk.

A este saldo negativo en las carreteras se suma una gestión de la información que ha generado controversia en la industria. El reporte señala que Tesla censura sus informes oficiales, ocultando detalles críticos sobre la gravedad de los incidentes. Un ejemplo reciente de esta falta de transparencia fue la demora de meses por parte de la empresa para admitir un choque que dejó a una persona hospitalizada, un hecho que inicialmente no fue reportado con la claridad debida.

El panorama para la empresa de Musk se complica al comparar sus resultados con los de la competencia directa. Mientras los sistemas de Tesla muestran estas fallas en su tasa de siniestralidad, otros rivales como Waymo operan actualmente flotas de miles de vehículos con márgenes de seguridad significativamente mayores. Esta brecha tecnológica pone en entredicho el liderazgo de Tesla en la carrera de los vehículos autónomos, demostrando que, al menos en Austin, el algoritmo todavía está lejos de alcanzar la pericia del ojo humano.