La industria de Hollywood ha pasado a la ofensiva legal contra el gigante tecnológico ByteDance. Disney y la Motion Picture Association (MPA) han interpuesto una demanda formal contra la compañía china tras el lanzamiento de Seedance, una aplicación impulsada por inteligencia artificial capaz de generar videos realistas con solo una instrucción de texto. El conflicto surge ante la facilidad con la que la herramienta permite recrear personajes protegidos, como el enfrentamiento en una batalla épica entre Anakin Skywalker y Spider-Man.
Desde su estreno el pasado 12 de febrero, Seedance se ha convertido en un fenómeno viral. Los usuarios han inundado las redes con clips que modifican escenas icónicas del cine, alterando desde el final de Titanic hasta el desenlace de El Señor de los Anillos, e incluso generando situaciones ficticias como una pelea entre los actores Tom Cruise y Brad Pitt. Esta capacidad de réplica ha encendido las alarmas de los estudios, quienes acusan a la plataforma de infringir gravemente los derechos de propiedad intelectual.
Uno de los puntos centrales de la controversia es la falta de transparencia de Seedance respecto al origen de sus algoritmos. Hasta el momento, la empresa propiedad de ByteDance no ha revelado con qué tipo de datos entrenó su modelo de IA, lo que refuerza las sospechas de la industria sobre el uso no autorizado de material cinematográfico protegido. Como medida inmediata ante la presión legal, la aplicación ya ha deshabilitado la función que permitía generar videos con la apariencia de personas reales.
Esta batalla legal marca un precedente crucial en la convivencia entre la inteligencia artificial generativa y los derechos de autor. Mientras ByteDance intenta ajustar las capacidades de su herramienta, los grandes estudios de Estados Unidos buscan establecer límites claros para evitar que la tecnología de video por IA se convierta en una fábrica de contenido derivado sin su consentimiento.







