A contrarreloj y en medio de diferencias entre bancadas, diputados y diputadas del Congreso de San Luis Potosí sostuvieron una reunión privada para intentar destrabar la reforma político-electoral y avanzar hacia un dictamen único antes de que concluya el actual periodo legislativo el próximo 30 de junio.

El encuentro ocurre semanas después de que el Congreso local aprobara el llamado “Plan B” electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el que se fijó un máximo de 15 regidores por ayuntamiento y un tope de 0.70 por ciento al presupuesto del Poder Legislativo estatal. Ahora, las fuerzas políticas buscan integrar en un solo documento las propuestas presentadas por los grupos parlamentarios, el Ejecutivo estatal encabezado por Ricardo Gallardo Cardona y el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac).

Uno de los temas que más dividió opiniones fue la propuesta del diputado Héctor Serrano Cortés para aplicar exámenes de control y confianza a candidatas y candidatos. Mientras algunos legisladores consideran que ayudaría a evitar vínculos con la delincuencia, otros advirtieron posibles violaciones a derechos humanos y riesgos de favorecer al partido en el poder.

También se planteó incluir delitos relacionados con desvío de recursos públicos y “narcopolítica”, aunque finalmente esos temas quedaron fuera de la reforma al considerar que ya están contemplados en la legislación penal vigente.

La discusión local ocurre en medio de una alerta nacional lanzada por el Instituto Nacional Electoral, que advirtió que la elección concurrente de 2027 podría convertirse en un proceso “prácticamente inmanejable”, pues coincidirían elecciones federales, estatales y judiciales, lo que implicaría instalar alrededor de 354 mil casillas, imprimir casi mil millones de boletas y fiscalizar cerca de 55 mil candidaturas en todo el país.

Mientras tanto, en San Luis Potosí continúa la presión para sacar adelante la reforma antes de julio. El reto ahora será lograr consensos en temas que siguen generando choque político y preocupación sobre el rumbo del proceso electoral rumbo a 2027.