
*Exclusiva CRM Noticias
En un fallo sin precedentes que marca un antes y un después en la historia judicial de San Luis Potosí, las autoridades dictaron un veredicto condenatorio definitivo por los delitos de desaparición forzada cometida por particulares y delitos vinculados con la desaparición de personas. Tras un desgastante proceso que se prolongó por 4 años, un juicio de ocho meses y 40 extenuantes jornadas, un tribunal aplicó todo el peso de la ley contra el despiadado criminal. Las abogadas defensoras, Lic. Erika Betzabé Martínez Ledezma y Lic. Alondra Cuéllar Aguilar, confirmaron en entrevista exclusiva para CRM Noticias que la pena impuesta fue de 90 años de prisión, calificando el desenlace como una sentencia histórica.
Este contundente triunfo de la justicia cierra uno de los capítulos más dolorosos y mediáticos de la nota roja local: la pesadilla de Nayeli Alfaro, una joven madre cuyo rastro fue borrado con total frialdad por su propia pareja sentimental, identificado como Uriel «N». La reconstrucción de los hechos revela que la víctima ingresó a su domicilio a las 18:55 horas del trágico 23 de marzo de 2022, en la vivienda marcada con el número 232-A de la calle Fernando Bello de Bustamante, en el fraccionamiento Ricardo B. Anaya de la capital potosina. Tras cometer el crimen, el monstruo montó una cínica red de mentiras y ocultó los restos de la joven, los cuales fueron localizados en un avanzado estado de descomposición el 1 de abril de 2022 en un solar baldío de la delegación de Villa de Pozos.

Fueron cuatro largos años de agonía, marchas e incertidumbre en los que la familia y la sociedad potosina exigieron castigo para el feminicida. A pesar del desgaste físico y emocional que representó el largo litigio, el equipo legal se mostró profundamente satisfecho por haber logrado arrancar una condena ejemplar. Con esta resolución, el llanto de los seres queridos de Nayeli encuentra un bálsamo de legalidad. Aquellos que pretendan desaparecer personas y destrozar hogares en territorio potosino ya conocen el destino que les depara: quedarse tras las rejas por casi un siglo.




