El aumento de un peso a la tarifa del transporte urbano en San Luis Potosí, que elevó el costo del pasaje de 12.50 a 13.50 pesos, continúa generando posturas encontradas entre organizaciones estudiantiles y autoridades estatales.
La Federación Universitaria Potosina (FUP) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) manifestó su rechazo al ajuste, al considerar que representa una carga económica adicional para la población, especialmente para las y los estudiantes que dependen del transporte público para acudir diariamente a centros educativos y espacios laborales. A través de un posicionamiento, la organización estudiantil señaló que el incremento no se justifica mientras persistan deficiencias en el servicio, como la operación de unidades con más de 10 años de antigüedad, la falta de capacitación de operadores y las fallas recurrentes en los puntos de recarga del sistema de pago con tarjeta.
También denunciaron la escasez de camiones en horas pico, así como la ausencia de condiciones adecuadas para personas con discapacidad, adultos mayores y mujeres embarazadas, lo que agrava la experiencia de viaje para los sectores más vulnerables. A estas problemáticas se suma —indicaron— la limitada cobertura de rutas hacia zonas de alta demanda, como universidades y áreas industriales, lo que complica la movilidad en distintos puntos de la ciudad y prolonga los tiempos de traslado.
En contraste, la presidenta de la Comisión de Movilidad, Comunicaciones y Transportes del Congreso del Estado, la diputada Jacquelinn Jáuregui Mendoza, defendió el ajuste tarifario al señalar que se trata de un incremento moderado, vinculado a la renovación de unidades y a mejoras en el servicio que actualmente se encuentran en proceso.
La legisladora recordó que se descartó un aumento mayor que habría elevado la tarifa hasta 15 pesos, al considerarlo excesivo para la ciudadanía. Si bien reconoció el derecho de colectivos y usuarios a manifestar su inconformidad, Jáuregui Mendoza pidió un voto de confianza para evaluar, en los próximos meses, si los cambios anunciados se traducen en una mejora real y tangible del transporte público en San Luis Potosí.








