Carlos Arreola aplaude que la Corte “escuche al pueblo”… y las camionetas de lujo quedan en pausa

Para el diputado morenista de San Luis Potosí, Carlos Arreola Mallol, el escándalo por las camionetas blindadas de lujo para ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no es solo un tema de vehículos, sino —según su visión— una muestra de que cuando el pueblo habla, las instituciones reaccionan.

Arreola sostuvo que el episodio envía un mensaje político claro: hoy, dijo, ya no solo escucha el gobierno federal, sino también el Congreso y hasta la Suprema Corte. Una “nueva realidad”, donde la crítica social obliga a rectificar, incluso a uno de los poderes más blindados del país… literalmente.

El legislador explicó que originalmente la compra se justificó bajo el argumento del ahorro, al señalar que antes se destinaban más de mil millones de pesos anuales en renta de vehículos, por lo que ahora se optó por comprar en lugar de seguir rentando. Sin embargo, reconoció que la presión pública cambió el rumbo. “Antes era renta, ahora compra; pero la gente criticó y los ministros escucharon”, resumió Arreola, quien celebró que ahora se haya decidido frenar el uso de las unidades.

El diputado no se dijo en contra de que los ministros cuenten con vehículos, al argumentar que deben ser “ministros de territorio”, que recorran el país, estén en universidades y salgan a la calle. Eso sí, subrayó que la gente debe saber qué se hace con el dinero público y qué decisiones se toman. En otras palabras: sí a la seguridad, pero no al lujo sin explicación.

Tras la polémica, la SCJN informó que los ministros no utilizarán las nueve camionetas blindadas y que se iniciará el proceso para su devolución o, en su caso, para asignarlas a juzgadores que enfrenten mayores riesgos.

El Máximo Tribunal reiteró su compromiso con el uso responsable de los recursos públicos y anunció una conferencia de prensa para detallar el tema.

¿Qué camionetas estaban en juego?

Los vehículos adquiridos, tipo Grand Cherokee blindadas, tienen precios que van de 1 millón 69 mil pesos hasta 1 millón 777 mil 900 pesos, con equipamiento que incluye:

  • Pantallas de 10 pulgadas
  • Sistema de sonido premium McIntosh
  • Interiores de piel Nappa
  • Iluminación ambiental LED
  • Tecnología de alta gama

Todo un paquete de lujo… que terminó convertido en símbolo de la desconexión entre el discurso de austeridad y la realidad.

Para Carlos Arreola, lo relevante no son solo las camionetas, sino el mensaje político: que la Suprema Corte haya dado marcha atrás demuestra, según él, que hoy el poder también se ve obligado a escuchar a la ciudadanía.