La compañía Light Phone lidera esta propuesta con un dispositivo que bloquea intencionalmente las redes sociales, buscando combatir la economía de la atención y devolver el control del tiempo al usuario. Por su parte, la firma Jolla ha presentado un sistema que funciona de manera independiente a los servicios de Google, garantizando una navegación privada fuera del ecosistema publicitario convencional.

A esta tendencia se suma la marca suiza Punkt, que ofrece una «caja fuerte» digital integrada para evitar que las aplicaciones recopilen datos innecesarios sin el consentimiento explícito del propietario. Estos lanzamientos demuestran que existe un mercado creciente de personas que buscan dispositivos que actúen como herramientas de comunicación y no como recolectores de información personal, planteando la duda de si los usuarios están listos para abandonar la comodidad de sus celulares actuales por una mayor soberanía digital.