El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ha lanzado una ofensiva oficial para proteger uno de los pilares más profundos de la identidad cultural de México: la lucha libre. A través de una serie de acciones estratégicas, el organismo busca combatir la fabricación y venta de máscaras y mercancía pirata que satura tanto los mercados físicos como las plataformas digitales.
La institución advirtió que la comercialización de productos sin sellos de autenticidad ni licencias devalúa gravemente la marca personal y el legado de los exponentes del pancracio. Este fenómeno no solo afecta los ingresos de los luchadores, sino que también golpea la credibilidad de una industria que es patrimonio de la nación al ofrecer productos de baja calidad que usurpan el esfuerzo de los creadores originales.
Ante este panorama, el IMPI ha hecho un llamado urgente a las y los luchadores para que registren sus nombres y marcas bajo el amparo de la ley. Para facilitar este proceso, el organismo ofrecerá asesoría gratuita y establecerá alianzas con empresas para agilizar los trámites. Además, se iniciarán procedimientos de infracción y aseguramiento de productos apócrifos ante cualquier denuncia, asegurando que el valor de la «tapa» permanezca siempre en manos de sus verdaderos dueños.








