A partir del inicio de 2026, Indonesia implementó una ley que prohíbe los paseos en elefante en todo el país, con el objetivo de establecer un modelo de turismo respetuoso con la vida silvestre y erradicar prácticas de entrenamiento agresivas. La medida responde a años de denuncias por parte de organizaciones defensoras de los derechos animales, quienes señalan que estas actividades implican técnicas dolorosas y estresantes que restringen el comportamiento natural de los ejemplares, causándoles daños físicos y psicológicos. Con esta legislación, Indonesia se posiciona como el primer país del sudeste asiático en prohibir explícitamente esta práctica, advirtiendo que los establecimientos que no acaten la normativa enfrentarán la revocación inmediata de sus licencias de operación.







