Mientras continúa en trámite el juicio de amparo relacionado con la ampliación del parque acuático Splash, los trabajos de construcción avanzan dentro del Parque Tangamanga I. Durante el fin de semana se mantuvieron labores de nivelación del terreno y apertura de excavaciones para nueva infraestructura, lo que representa una intervención intensa en uno de los espacios verdes más importantes de la capital.
La organización civil Cambio de Ruta advirtió que estas acciones podrían implicar la eliminación de vegetación existente, y sostuvo que la obra «avanza sin un análisis judicial de fondo sobre los impactos ambientales, luego de que un juzgado federal desechara el amparo por un criterio procesal, sin revisar el contenido ambiental del proyecto».
Aunque el Gobierno del Estado ha asegurado que la Manifestación de Impacto Ambiental no contempla tala de árboles y que existe solvencia hídrica, los activistas aseguran que lo que ocurre en el terreno contradice el discurso oficial y que el uso de maquinaria pesada y la modificación del suelo son señales de una intervención con posibles efectos ecológicos.
Además, Cambio de Ruta denunció que ha sido objeto de señalamientos públicos por parte de autoridades estatales, quienes han atribuido a la organización retrasos en el desarrollo, pérdidas económicas y afectaciones a proyectos públicos, lo que —afirman— constituye una forma de «criminalizar el ejercicio del derecho de acceso a la justicia y la defensa del medio ambiente».
En escritos dirigidos al gobernador y al secretario general de Gobierno, la organización señaló que estas declaraciones buscan «deslegitimar la labor de defensores ambientales, presentar la promoción de amparos como un acto indebido y generar un clima adverso contra quienes cuestionan obras públicas, pese a que la ley reconoce el derecho a la participación ciudadana y a la defensa del medio ambiente sano».
Aunque el Gobierno del Estado ha asegurado que la Manifestación de Impacto Ambiental no contempla tala de árboles y que existe solvencia hídrica para el proyecto, ambientalistas sostienen que el movimiento de tierra y el uso de maquinaria pesada contradicen en los hechos el discurso oficial y ponen en riesgo el equilibrio ecológico del parque.
Desde la versión oficial, se mantiene que el fallo judicial permite continuar la obra y que el proyecto se desarrolla dentro del marco legal. Sin embargo, los ambientalistas insisten en que la jueza no autorizó la ampliación, sino que evitó revisar los impactos ambientales.
La organización civil Cambio de Ruta concluyó que estas acciones podrían implicar la eliminación de vegetación existente, como parte del proceso de expansión, y acusó que la obra avanza sin que se haya analizado de fondo su impacto ambiental, luego de que un juzgado federal desechara el amparo por un criterio procesal.







