
La contienda interna de Morena en San Luis Potosí dejó de ser un proceso de registros para convertirse en una demostración pública de fuerza. Un bloque de fundadores, exdirigentes, exdiputados, exconsejeros y militantes históricos decidió romper la neutralidad y respaldar abiertamente a Gerardo Sánchez Zumaya, enviando un mensaje directo a la dirigencia estatal encabezada por Rita Ozalia Rodríguez Velázquez y a la Comisión Nacional de Elecciones.
El pronunciamiento ocurre después de semanas de diferencias entre la dirigencia estatal y el empresario, primero por el debate sobre su afiliación a Morena y posteriormente por su decisión de registrarse para la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación a través del Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena.
Pese a ello, el grupo de morenistas sostuvo que Zumaya debe aparecer en la encuesta interna, al considerar que es el perfil con mayores posibilidades de competir por la gubernatura en 2027 y afirmaron que ya se registró en la plataforma virtual del partido. “No podemos ignorar las lecciones del pasado ni permitir candidaturas meramente testimoniales que diluyan ese respaldo y desplacen a nuestro movimiento a lugares secundarios», señalaron.

Los asistentes dejaron claro que su apoyo está con Gerardo Sánchez Zumaya, no necesariamente con las decisiones de la dirigencia estatal, e incluso señalaron que lo respaldarían aunque eventualmente fuera postulado por otro partido de la coalición. «Queremos que se respeten las encuestas y que Gerardo sea incluido», insistieron.
Al pronunciamiento acudieron figuras con peso en la historia de Morena en San Luis Potosí, entre ellas la consejera estatal y aspirante Angélica Mendoza Camacho, las exdiputadas Paola Arreola Nieto y Adriana Aguilar Vázquez, el exdiputado federal Saúl Hernández Hernández, el exdiputado local Edson Quintanar Sánchez, además de exregidores, exconsejeros y fundadores del movimiento de todas las regiones del Estado.
Aunque intentaron desactivar la lectura de una confrontación al asegurar que «Rita y Gerardo tienen comunicación constante», el acto político dejó un mensaje difícil de ignorar: la vieja guardia de Morena decidió tomar partido antes de que concluya el proceso interno, algo poco común en un partido que ha insistido en esperar los resultados de las encuestas.





