Después de 23 años de militancia, la diputada local María Aranzazú Puente Bustindui anunció este jueves su renuncia al Partido Acción Nacional (PAN), al acusar una profunda división interna, así como bloqueos sistemáticos a su trabajo legislativo desde el interior de su propio partido.
En rueda de prensa, la legisladora dejó claro que su decisión no implica un abandono de los principios y valores que históricamente ha defendido Acción Nacional, sino una ruptura con una estructura partidista que, dijo, se ha alejado de sus ideales fundacionales y ha cerrado espacios a las voces críticas.
“No renuncio a mis principios, no renuncio a mis valores y no renuncio a mi vocación de servicio. Eso permanece intacto. Lo que hoy cierro es un ciclo institucional que dejó de ser congruente con ellos”, afirmó.
Puente denunció que durante su labor como diputada ha sido objeto de ataques, descalificaciones y bloqueos por parte de integrantes del propio PAN, quienes —según señaló— frenaron iniciativas, limitaron su participación y obstaculizaron su incidencia legislativa, priorizando intereses internos por encima del trabajo a favor de la ciudadanía. “Hubo una línea clara entre el Comité Directivo Estatal y un grupo parlamentario orientada a obstaculizar mi trabajo, a limitar mi capacidad de incidencia y a frenar un ejercicio legislativo guiado por resultados y no por lealtades internas”, denunció.
La salida de la diputada no es un hecho aislado. Con ella, otros 11 militantes también abandonan el PAN, marcando una desbandada significativa que evidencia la crisis interna que atraviesa el partido a nivel local.
Finalmente, Aranzazú Puente aclaró que por ahora no se integrará a ninguna otra fuerza política, aunque reconoció que sí ha habido acercamientos de otros partidos, los cuales —dijo— analizará con cautela.








