
Las oficinas de la Secretaría del Bienestar en San Luis Potosí, una de las dependencias federales con mayor presupuesto en el país, exhiben un panorama de abandono, suciedad y deterioro que contradice por completo el discurso oficial sobre atención digna a la ciudadanía. Usuarios y trabajadores denunciaron las deplorables condiciones en las que se encuentra el edificio, pero en especial los sanitarios, donde incluso han sido robadas tuberías y mingitorios sin que exista respuesta de las autoridades encabezadas por el delegado federal Guillermo Morales López.
De acuerdo con testimonios recabados entre visitantes y empleados, desde principios de este año no existe personal de limpieza permanente en las instalaciones, situación que ha provocado acumulación de basura, malos olores y baños inutilizables para cientos de personas que diariamente acuden a realizar trámites relacionados con programas sociales. La situación resulta especialmente grave porque gran parte de los usuarios son adultos mayores, personas con discapacidad, mujeres con niños y población vulnerable que termina padeciendo condiciones indignas.
Las denuncias señalan que el deterioro no es reciente ni aislado. Trabajadores afirman que desde hace meses comenzaron los robos de tuberías y piezas sanitarias en los baños, sin que hasta ahora exista una reparación integral o medidas de vigilancia. En algunos sanitarios únicamente quedan estructuras dañadas y conexiones expuestas, generando además riesgos sanitarios y de seguridad dentro de un edificio federal que debería cumplir estándares mínimos de funcionamiento.

La falta de mantenimiento y limpieza ha despertado además sospechas sobre el manejo de los recursos públicos dentro de la delegación federal. Algunos empleados cuestionaron cómo una dependencia que ejerce miles de millones de pesos en programas sociales puede mantener sus oficinas en condiciones tan precarias. “Todo queda en el discurso del trato digno”, señalaron trabajadores inconformes, quienes consideran que existe negligencia administrativa o incluso posibles irregularidades en el destino de recursos destinados a operación y mantenimiento.
La imagen de abandono también refleja la incapacidad de la delegación encabezada por Guillermo Morales para atender problemas básicos de infraestructura. Mientras el gobierno federal presume cercanía con el pueblo y apoyo a los sectores más vulnerables, en las oficinas del Bienestar en San Luis Potosí los ciudadanos enfrentan baños inservibles, instalaciones deterioradas y atención en condiciones insalubres. Usuarios señalaron que resulta indignante que precisamente quienes acuden a solicitar apoyos sociales sean recibidos entre suciedad y malos olores.
Hasta el momento, la Secretaría del Bienestar no ha informado públicamente sobre acciones para reparar los daños, reponer el personal de limpieza o investigar el robo de tuberías dentro de sus propias instalaciones. Las denuncias continúan creciendo entre ciudadanos y trabajadores, quienes exigen una explicación clara sobre el abandono de una dependencia federal que, lejos de representar bienestar, hoy se ha convertido en símbolo de descuido, opacidad y presunta corrupción administrativa




