
Mientras la discusión sobre la seguridad de Plaza de Fundadores, los permisos de transmisión y el verdadero alcance del llamado “Fan Fest” sigue generando debate, el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, reveló cuánto le costó al Ayuntamiento entrar al juego mundialista: alrededor de 10 millones de pesos por los derechos de transmisión de los partidos del Mundial 2026.
La cifra, corresponde al paquete adquirido por el municipio para proyectar 52 encuentros, incluyendo la inauguración, los partidos de la Selección Mexicana de Fútbol y la gran final. “Somos el primer municipio en México que contratamos. Yo creo que alrededor de 10 millones de pesos, pero por esa cantidad pudimos agarrar el paquete de transmisión de 52 partidos”, afirmó el alcalde.
La declaración llega después de semanas en las que el gobierno municipal promovió el proyecto mundialista como una de sus principales apuestas turísticas, primero en Plaza de Fundadores y ahora en Plaza del Carmen, tras la controversia por las condiciones estructurales del emblemático espacio del Centro Histórico.

Galindo sostiene que la apuesta debe medirse por el impacto económico que podría generar en la ciudad. Según explicó, varias de las actividades complementarias cuentan con el respaldo de patrocinadores privados, por lo que una parte importante de la logística no representa un gasto directo para las arcas municipales. Toldos, juegos, concursos y algunas activaciones comerciales forman parte de las aportaciones de empresas y ciudadanos que participan en el proyecto, aseguró.
El alcalde comparó la inversión con los resultados económicos atribuidos al reciente Festival San Luis en Primavera, que según cifras del Ayuntamiento generó una derrama estimada de entre 300 y 400 millones de pesos. Bajo esa lógica, los 10 millones destinados a los derechos de transmisión serían una inversión para atraer visitantes, incentivar el consumo local y posicionar a la capital potosina dentro de la conversación nacional durante el Mundial. “Es una manera de hacer una inversión pública, pero que regresen muchos recursos para los ciudadanos”, argumentó.
Sin embargo, la revelación del monto vuelve a abrir el debate sobre el costo-beneficio del proyecto. Mientras la administración municipal habla de turismo, promoción y derrama económica, las voces críticas cuestionan si destinar millones de pesos del erario para transmitir partidos en espacios públicos era una prioridad para la ciudad. Por lo pronto, San Luis Potosí ya tiene asegurados los derechos para ver el Mundial en pantalla gigante. La incógnita ahora no es cuánto costó entrar al partido, sino si la derrama económica prometida terminará justificando el marcador final.




