La destrucción de la identidad: Cerro Gordo en Villa de ZaragozaLa destrucción de la identidad: Cerro Gordo en Villa de Zaragoza

El ejido Cerro Gordo nace de una división del ejido La Pila y Anexos, según publicación del Diario Oficial de la Federación del 7 de marzo de 1960. Con el tiempo, y después de la certificación de este ejido mediante asamblea del 15 de mayo de 2001, la ofensiva privatizadora ha hecho estragos y depredado a este núcleo agrario.

Por su ubicación estratégica, la venta de tierras es un negocio de quienes embaucan a los ejidatarios para el diseño de proyectos inmobiliarios y la adecuación a los programas de ordenamiento territorial del municipio de Villa de Zaragoza, para convertir a Cerro Gordo en parte del proceso metropolitano que impulsan, desde dentro y fuera del Gobierno Federal, Estatal y Municipal, los grupos del poder económico.

Como parte del Libramiento Oriente, sus tierras están inmersas en su Octava Modificación (08/01/2021). Se incluye la construcción, operación, mantenimiento y conservación del tramo carretero La Pitahaya – Libramiento Oriente de S.L.P. de 60.9 km A4, el Ramal Villa de Reyes de 5 km A2 y obras complementarias.

Cuando se construye una carretera, una de las necesidades es el uso de bancos de material. Estos se convierten en jugosos negocios de empresas relacionadas con las concesionarias o con los gobernantes en turno, tal y como sucede en San Luis Potosí con la SEGAM y las empresas bajo el control de la Gallardía.

La empresa Hoganza S.A. de C.V. tramitó y obtuvo la autorización de Manifiesto de Impacto Ambiental http://IA.MIA-042/2026 para el proyecto “Regularización del Banco de Material (Tipo Riolita) en el Ejido Cerro Gordo”.

Los órganos de representación ejidal, como suele suceder, dieron su apoyo y conformidad a este “negocio”, firmando con el acuerdo de una asamblea dócil y controlada, y un aval para la venta de parcelas al pie del Cerro Gordo.

La SEDENA liberó autorizaciones mediante el oficio No. S-4/Explosivos/1377/3439 del 18 de junio, en el banco de agregados pétreos denominado “Cerro Gordo”, en el núcleo agrario del mismo nombre, y que serán utilizados por el Libramiento Oriente, respecto a los cortes carreteros entre los kilómetros 50+000 al 51+650.

Los habitantes de Cerro Gordo denuncian que las detonaciones iniciadas el pasado miércoles 22 de julio cimbraron el pueblo, generaron cuarteaduras, arrojaron rocas y sembraron miedo entre los habitantes.

“Han intentado en varias ocasiones dinamitar el Cerro Gordo, en 1987 y de nuevo hace como 20 años”, comentó una habitante del núcleo agrario. “Pero la gente siempre se rebela, y ahora cuando los ejidatarios vendieron casi todas sus parcelas, hay temor porque es obvio que ya negociaron el Cerro Gordo”.

“En nuestro cerro hay flechitas y rastros de los antepasados, también están los nopales y garambullos que llevamos a vender a San Luis. Los coyotes, las víboras, las zorras están bajando al pueblo después de la detonación, huyendo de miedo”.

Los actos de resistencia ya iniciaron y las movilizaciones son el último recurso contra este agravio, señalan los habitantes de Cerro Gordo.

“No nos vamos a dejar, vamos a resistir hasta triunfar”, señaló Ma. de Jesús, una de las representantes del comité de defensa.