
Mientras el PRI de Alejandro Moreno Cárdenas anda muy ocupado tocando puertas y haciendo cuentas para armar su “gran coalición” rumbo a 2027, Enrique Galindo Ceballos ya dejó claro que hay una puerta que, por lo menos para él, no piensa abrir: la del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
El alcalde capitalino fue contundente: no se aliaría con el Verde y, por el contrario, consideró que si hay una fuerza política con la que estaría dispuesto a medirse en la arena electoral, sería precisamente el partido que actualmente gobierna San Luis Potosí. Así que mientras desde la dirigencia nacional del PRI le hacen ojitos al Verde, Galindo prácticamente ya le hizo el fuchi. “Yo no me aliaría en ningún momento con el Verde”, sentenció el alcalde, quien incluso aseguró que no participaría en una mesa de negociación con ese partido. Más claro, imposible.
La postura de Galindo choca de frente con la estrategia que Alejandro Moreno vino a presumir recientemente a San Luis Potosí. El dirigente nacional priista abrió la puerta a una alianza con prácticamente cualquier fuerza que quiera enfrentar a Morena y colocó al Verde entre los partidos con los que podrían dialogar. El problema es que el Verde ya les había dicho que no, y ahora uno de los perfiles que el propio PRI reconoce como competitivo también les está diciendo que por ahí no.

Porque mientras “Alito” busca sumar a todos los que pueda para construir una coalición amplia, el PVEM ya dejó claro que no está interesado en caminar con partidos ajenos a la llamada Cuarta Transformación. Y por si faltara algo, ahora Galindo tampoco quiere saber nada de esa eventual alianza.
Eso sí, el alcalde no cerró todas las puertas. Si Morena toca, dijo que sí se sentaría a platicar. Aclaró que actualmente no existe ninguna negociación electoral ni reuniones con dirigentes morenistas para definir su futuro político, pero tampoco escondió que existe una relación cordial con integrantes de ese partido.
La escena política rumbo a 2027 comienza así a ponerse interesante: el PRI quiere sumar al Verde, el Verde le responde que gracias, pero no; Galindo rechaza al Verde, pero deja abierta la posibilidad de escuchar a Morena; y mientras tanto, el tricolor insiste en que todavía quiere tener al alcalde entre sus cartas para la próxima elección.
La ironía no pasa desapercibida. El PRI habla de una “gran coalición” para derrotar a Morena, pero uno de sus perfiles más competitivos no quiere sentarse con el Verde, precisamente una de las fuerzas que el tricolor pretende sumar. Y mientras los partidos hacen cálculos, coquetean, se rechazan y vuelven a calcular, las candidaturas todavía están lejos de definirse.
Galindo, por ahora, dice que no hay negociación y que es demasiado pronto para hablar de candidaturas. Pero también dejó un mensaje político bastante claro: con el Verde, ni a la esquina; con Morena, al menos sí se sienta a platicar; y con el PRI, espera que todavía lo tengan en la lista.
Así empieza el baile rumbo a 2027: unos buscan pareja desesperadamente, otros ponen condiciones y algunos ya están diciendo desde ahora con quién definitivamente no quieren bailar.





