La nueva fuerza política presentó formalmente su estructura estatal con Alejandro “Caco” Leal Tovías al frente, un político con 40 años de militancia priista, exsecretario general de Gobierno y exsenador, quien además reconoció que después de abandonar el PRI sí tuvo acercamientos con el Partido Verde.

Y ahí comienza la historia que PAZ intenta explicar. Porque mientras su dirigencia nacional insiste en que “no son satélite de nadie”, buena parte de su estructura potosina tiene antecedentes recientes en partidos y equipos políticos que ya tienen nombre, color y trayectoria.

Entre los integrantes aparece Néstor Alejandro Rivera Aguilera, quien hasta hace unos días se desempeñaba como asesor de diputados del Verde en el Congreso del Estado. También está Gerardo Alberto Rangel Cisneros, quien anteriormente trabajó en el equipo del diputado federal del PVEM, José Luis Fernández Martínez. A ellos se suma Miriam Elizabeth González Martínez, con pasado en el extinto PES, y Julio César González Ramírez, exdirigente estatal de ese partido, quien ahora brincará a la estructura nacional de PAZ.

La dirigencia nacional rechaza cualquier vínculo de subordinación con el Verde y asegura que PAZ tendrá identidad propia. Alejandro Leal tampoco niega que tuvo conversaciones con el PVEM después de su salida del PRI. Incluso reconoció que existió una propuesta para incorporarse a una coordinación en la segunda circunscripción, pero decidió quedarse en San Luis Potosí y aceptar el reto de construir un nuevo partido.

La explicación puede ser políticamente válida, pero el escenario resulta difícil de ignorar: PAZ acaba de nacer y ya carga con buena parte del equipaje de partidos que existen desde hace años. La dirigencia promete que 80 por ciento de sus candidaturas serán para ciudadanos sin experiencia política y sólo 20 por ciento para perfiles con trayectoria.
Sin embargo, para presentar al partido en San Luis Potosí, los primeros lugares fueron ocupados precisamente por políticos y operadores con pasado en el PRI, PES y Verde.

PAZ tampoco podrá competir en alianza en 2027 por tratarse de un partido de nueva creación. Tendrá que ir solo y demostrar que cuenta con suficiente respaldo ciudadano para conservar su registro. Su dirigente nacional, Hugo Eric Flores, sostiene que no buscan convertirse en satélite de ninguna fuerza política y que respaldarán personas y causas, no partidos.

Aunque la intención era presentar una fuerza completamente nueva, el estreno llega con demasiadas caras conocidas y demasiados puentes hacia partidos que ya están jugando la partida de 2027. PAZ dice que no viene a ser satélite del Verde. Tampoco del PRI. Ni del PES.

Ahora tendrá que demostrar que no es simplemente el reciclaje de viejos operadores bajo una nueva marca.