La violencia volvió a golpear al periodismo mexicano. La mañana de este 22 de julio fue asesinado a balazos el periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, reconocido por su postura crítica hacia el gobierno de Oaxaca y por su columna El Zumbido del Moscardón.

El ataque ocurrió en un puesto de comida ubicado al interior del fraccionamiento La Esmeralda, en el municipio de San Pablo Etla, donde hombres armados le dispararon en repetidas ocasiones y huyeron del lugar.

Leyva Aguilar fue director de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y en los últimos años continuó su labor periodística a través de su columna de opinión, desde la cual cuestionaba constantemente decisiones y acciones del gobernador Salomón Jara Cruz. Su última publicación fue realizada apenas unas horas antes del ataque.

Tras el homicidio, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que abrió una carpeta de investigación y desplegó personal pericial y de investigación para procesar la escena del crimen. Además, señaló que ya cuenta con material videográfico obtenido a través de cámaras del sistema C5 que podría ser clave para identificar a los responsables.

La Fiscalía anunció también que solicitará el apoyo de la Fiscalía General de la República, mediante la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión, para fortalecer las investigaciones y esclarecer si el crimen está relacionado con su actividad periodística.

Por su parte, el gobernador Salomón Jara condenó el asesinato y reconoció que Alejandro Leyva era un periodista crítico de su administración. Afirmó que ninguna diferencia con el ejercicio periodístico puede justificar un acto de violencia y aseguró que se realizará una investigación seria, profesional y transparente para evitar que el caso quede impune.

El asesinato provocó una inmediata reacción del gremio periodístico. Organizaciones y asociaciones de periodistas de Oaxaca se manifestaron frente al Palacio de Gobierno para exigir una investigación que no descarte como principal línea el ejercicio de la profesión y que también alcance a los autores intelectuales.

Integrantes del colectivo Periodistas en Riesgo Oaxaca advirtieron que el homicidio representa un nuevo ataque contra la libertad de expresión y recordaron que Oaxaca continúa siendo uno de los estados donde ejercer el periodismo implica un alto nivel de riesgo.

En el mismo sentido, el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores, Capítulo Oaxaca, señaló que asesinar a un periodista no solo arrebata una vida, sino que busca intimidar a todo el gremio y limitar el derecho de la sociedad a estar informada. Mientras tanto, el Sindicato Nacional de Medios de Comunicación sostuvo que el crimen vuelve a evidenciar el grave contexto de vulnerabilidad en el que trabajan las y los periodistas en México y advirtió que la violencia contra la prensa no puede seguir normalizándose.