Casi 11 años buscando a Zoé: denuncian que Fiscalía dejó vencer alerta internacional y frenó su búsqueda en Estados Unidos

La búsqueda de Zoé Zuleica Torres Gómez, desaparecida desde diciembre de 2015 en Soledad de Graciano Sánchez, enfrenta una nueva y dolorosa revelación: durante los últimos cinco años no existió una búsqueda activa de la menor en Estados Unidos porque la Fiscalía General del Estado (FGE) dejó vencer una alerta internacional y nunca gestionó su renovación.

La denuncia fue realizada este miércoles por Carolina Gómez Rocha, madre de Zoé, quien aseguró que durante años vivió con la esperanza de que las autoridades estadounidenses continuaban buscando a su hija, debido a que una de las principales líneas de investigación apuntaba a que la menor podría encontrarse en ese país.

Sin embargo, recientemente descubrió que la llamada alerta amarilla internacional tenía una vigencia limitada y expiró hace cinco años sin que la Fiscalía realizara ningún trámite para mantenerla activa. «Tuve la ilusión de que todavía estaba activa la alerta amarilla en Estados Unidos y realmente no era así. No había una búsqueda como tal», lamentó.

Ante esta situación, Carolina, acompañada por su representante legal Ricardo Sánchez García, integrante del Centro de Derechos Humanos Fray Samuel Ruiz, presentó una queja formal ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) contra la fiscal general María Manuela García Cázares y contra el agente del Ministerio Público responsable de la investigación, quien ha permanecido al frente del caso durante aproximadamente una década.

Zoé Zuleica desapareció la madrugada del 27 de diciembre de 2015 durante una fiesta de quince años en un salón de eventos de la colonia Rivas Guillén, en Soledad de Graciano Sánchez. De acuerdo con la investigación, la niña se quedó dormida durante la celebración y fue llevada por su padre a la camioneta familiar. Minutos después ya no estaba.

Un familiar aseguró haberla visto por última vez en la entrada del salón. Desde entonces no se ha vuelto a saber de ella. Las investigaciones apuntaron desde los primeros años a la posibilidad de que la menor hubiera sido trasladada a Estados Unidos, debido a que algunos asistentes a la fiesta provenían de ese país. Por ello, la falta de renovación de la alerta internacional representa, según la familia, una omisión grave que pudo limitar las posibilidades de localizarla.

El abogado de la familia afirmó que durante años muchas de las diligencias realizadas no fueron impulsadas por la autoridad, sino por insistencia de la propia madre, incluyendo entrevistas, reconstrucciones de hechos y campañas de difusión. «Lo mínimo que tenía que hacer la Fiscalía era renovar una ficha de búsqueda internacional y ni siquiera eso hizo», reprochó.

Además de la queja ante la CEDH, la familia solicitó a la Fiscalía retirar el caso al agente ministerial que lo ha encabezado durante los últimos diez años y asignarlo a una nueva persona.
También exigieron reactivar la difusión masiva del caso mediante espectaculares, redes sociales y campañas actualizadas con imágenes de progresión de edad, pues Zoé está próxima a cumplir 16 años.

Carolina recordó que muchas de las acciones de búsqueda y difusión han sido financiadas e impulsadas por ella misma. «Ahora mi hija ya es una señorita. Ella debe saber que la seguimos buscando y que no nos hemos rendido», expresó conmovida.

Asimismo, pidieron que la difusión del caso se extienda a todos los municipios de San Luis Potosí e incluso se traduzca a diferentes idiomas y lenguas indígenas para ampliar las posibilidades de localización.

A casi 11 años de la desaparición de Zoé Zuleica, su madre asegura que la lucha continúa, aunque el tiempo haya pasado y las respuestas sigan sin llegar.
La queja presentada ante la CEDH busca determinar si la Fiscalía incumplió acciones fundamentales para la localización de la menor y si dejó de buscarla en uno de los territorios donde existían mayores posibilidades de encontrarla. Mientras espera una respuesta de las autoridades, Carolina mantiene firme la misma promesa que ha repetido durante más de una década: «Todavía no la encontramos, pero no me voy a rendir hasta encontrar a Zoé».