El mismo Congreso que aprobó la polémica reforma ahora la eliminó en tiempo récord; la sesión se adelantó sin convocatoria abierta a medios y el acceso al recinto fue restringido. La presidenta del Congreso aseguró que comenzaron antes «porque ya estaban todos».

La llamada «Ley Serrano», una de las reformas más cuestionadas en la historia reciente de San Luis Potosí por su impacto en la libertad de expresión, fue derogada este jueves por el Congreso del Estado. Sin embargo, la forma en que ocurrió la votación abrió un nuevo frente de críticas: la sesión se adelantó sin previo aviso a la prensa, se realizó prácticamente a puerta cerrada y concluyó en apenas unos minutos.

Aunque el periodo extraordinario estaba previsto para las 10:00 de la mañana, alrededor de las 8:15 horas algunos reporteros fueron notificados de último momento de que la sesión iniciaría a las 8:30. Para cuando varios periodistas llegaron al recinto, la votación ya había terminado.

Con 22 votos a favor, sin intervenciones en contra y sin debate de fondo, el Congreso derogó el artículo 187 Ter y el Capítulo V «Uso indebido de la Inteligencia Artificial para provocar alarma social», integrado por los artículos 272 Bis y 272 Ter del Código Penal, las disposiciones conocidas públicamente como «Ley Serrano». La sesión duró poco más de seis minutos.

«Nos citaron para una foto… y de una vez votamos»

La rapidez con la que se desarrolló el procedimiento sorprendió incluso a legisladores.
Algunos diputados comentaron que originalmente habían sido convocados para una sesión fotográfica, pero una vez reunidos se decidió aprovechar la presencia de la mayoría para iniciar inmediatamente el periodo extraordinario y votar la derogación.
Sin conferencia de prensa.
Sin discusión pública.

Al ser cuestionada sobre por qué la sesión se adelantó y por qué no existió una convocatoria abierta para los medios de comunicación, la presidenta de la Directiva del Congreso, Sara Rocha Medina, aseguró que desconocía que los periodistas no hubieran sido notificados. La legisladora afirmó que «todos estaban convocados» y sostuvo que la decisión de adelantar la sesión obedeció simplemente a que los diputados ya se encontraban reunidos. «Nos habían citado para una foto y como ya estábamos todos, decidimos iniciar la sesión», explicó. Cuando periodistas le señalaron que ellos no habían sido convocados, respondió: «Ese es otro tema». También aseguró que la instrucción de la Mesa Directiva era permitir el ingreso de todas las personas al recinto y afirmó desconocer quién impidió el acceso a periodistas y ciudadanos.

Un Congreso cerrado y periodistas afuera

Mientras dentro del salón de Plenos se discutía y votaba la derogación, periodistas e integrantes de colectivos denunciaron que no pudieron ingresar al Congreso, cuyo acceso permanecía controlado por elementos de la Guardia Civil Estatal asignados a la seguridad del Poder Legislativo. La falta de convocatoria abierta y el cambio de horario provocaron que varios representantes de medios de comunicación llegaran cuando la sesión ya había concluido.

La ley que terminó derrumbándose

La reforma fue aprobada en noviembre de 2025 y desde entonces enfrentó un amplio rechazo por parte de periodistas, especialistas, organizaciones defensoras de derechos humanos y organismos nacionales e internacionales.

Durante su vigencia se iniciaron carpetas de investigación, hubo personas privadas de la libertad y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos promovió una Acción de Inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación al considerar que la norma vulneraba derechos fundamentales.

Menos de un año después, el mismo Congreso que la aprobó decidió eliminarla.

El autor terminó votando para desaparecerla

Entre quienes respaldaron la derogación estuvo el diputado Héctor Serrano Cortés, impulsor original de la reforma. Tras la votación sostuvo que «siempre es correcto corregirse» y defendió que el debate permitió colocar el tema de la inteligencia artificial en la agenda nacional.

También afirmó sentirse orgulloso de haber impulsado la discusión y consideró que las críticas respondieron, en parte, a intereses políticos. Sin embargo, evitó responder de manera directa por qué la legislación que promovió terminó siendo eliminada por el propio Congreso.

La eliminación de la llamada «Ley Serrano» representa el cierre formal de una reforma ampliamente cuestionada. No obstante, el procedimiento utilizado para derogarla volvió a colocar al Congreso bajo los reflectores. Porque una ley que fue señalada por organizaciones nacionales e internacionales por sus posibles efectos sobre la libertad de expresión terminó desapareciendo en menos de diez minutos, adelantando la sesión sin convocatoria abierta para los medios y con periodistas esperando afuera del recinto.

La reforma se fue. Pero las preguntas sobre por qué se aprobó, cómo se aplicó y por qué su derogación se realizó con tanta premura y opacidad siguen abiertas.