“El Patrón” tras las rejas: por ser luchador podría hundirse más señala fiscal de SLP

Lo que ocurrió fuera del ring hoy tiene al luchador profesional Alberto N., conocido como “El Patrón”, en el centro de un proceso penal que podría marcar un antes y un después en su carrera… y en su vida. La fiscal general del estado, Manuela García Cázares, señaló que el conocimiento en artes marciales y lucha libre del acusado será utilizado como agravante en el delito de violencia familiar. Es decir, aquello que lo llevó a la fama ahora podría jugar en su contra ante la justicia.

“El hecho de que tenga conocimientos especiales agrava la situación”, subrayó la fiscal, al confirmar que el luchador permanecerá en prisión preventiva en el penal de La Pila, mientras se define su situación jurídica.

Los hechos ocurrieron en el fraccionamiento Lomas del Tecnológico, en la capital potosina, donde la víctima —su pareja— pidió auxilio en medio de una presunta agresión física y verbal. Elementos de seguridad acudieron al lugar y detuvieron al luchador en flagrancia. De acuerdo con la Fiscalía, la mujer presentaba golpes visibles en un ojo y un brazo, aunque no requirió hospitalización. A diferencia de muchos casos similares, la víctima sí ratificó la denuncia, lo que ha permitido avanzar en el proceso.

En una audiencia que se prolongó por más de cinco horas, un juez de control declaró legal la detención e impuso la medida cautelar de prisión preventiva. La defensa solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que será este sábado cuando se defina si el luchador es vinculado a proceso. De ser así, podría enfrentar una pena de hasta cinco años de prisión, según detalló la fiscal.

Alberto “N” es una de las figuras más reconocidas de la lucha libre mexicana. Nacido en San Luis Potosí, alcanzó la cima internacional tras su paso por la empresa WWE, donde ganó campeonatos mundiales y el Royal Rumble. Sin embargo, su carrera también ha estado marcada por controversias fuera del ring, incluyendo acusaciones previas de violencia. Mientras tanto, la víctima ha enviado señales de que continuará con el proceso legal, aunque por ahora no está lista para hablar públicamente.