
CHENGDU, CHINA – Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología Electrónica de China han demostrado que los videojuegos de acción, específicamente el título competitivo League of Legends (LoL), generan mejoras cognitivas y cambios estructurales en el cerebro que persisten incluso meses después de haber dejado de jugar.
El estudio, que se extendió durante 30 semanas, comparó a jóvenes universitarios sin experiencia previa en gaming. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno dedicado a LoL y otro a un juego de cartas de estrategia. Tras una rutina de una hora diaria durante cinco meses, ambos grupos mostraron avances significativos en áreas clave como la atención, la memoria de trabajo y la función ejecutiva.
Resultados superiores en el género de acción

A pesar de las mejoras compartidas, los usuarios de League of Legends presentaron resultados sobresalientes. Según el equipo de investigación, el dinamismo y la exigencia de procesamiento visual y motor del juego de acción produjeron «efectos neuroplásticos más fuertes». Estos cambios fueron detectados a través del análisis de ondas cerebrales, las cuales mantuvieron patrones de mejora en un seguimiento realizado 10 semanas después de que los sujetos terminaran el entrenamiento.
Un enfoque clínico, no recreativo
Aunque los hallazgos son prometedores, los autores del estudio fueron enfáticos en sus limitaciones. La investigación se centró en estudiantes universitarios saludables, por lo que los resultados no son necesariamente generalizables a toda la población ni garantizan un aumento de inteligencia por el simple hecho de jugar.
No obstante, el descubrimiento posiciona a los videojuegos de acción como posibles herramientas de intervención cognitiva de bajo costo para fortalecer el cerebro en entornos clínicos o educativos supervisados.




