
La presa San José, uno de los principales cuerpos de agua de San Luis Potosí, enfrenta la presencia de aguas negras derivadas de descargas residuales que han deteriorado su calidad y provocado la expansión del lirio acuático. En medio de esta problemática, autoridades aseguran que quedará completamente saneada a más tardar en agosto.
El anuncio fue dado a conocer por el diputado local de Morena, Cuauhtli Fernando Badillo Moreno, luego de reunirse con el director estatal de la Comisión Nacional del Agua, Darío Fernando González Castillo. Según explicó, se trata de una intervención integral que busca recuperar este embalse, no solo eliminando el lirio, sino atendiendo el problema de fondo: la contaminación del agua. La presa ha sido afectada durante años por descargas residuales que, en términos prácticos, significan la llegada de aguas negras, lo que ha encendido alertas no solo ambientales, sino también de salud pública para la población que depende de este recurso.
El proyecto será financiado en su totalidad por el Gobierno de México y contempla acciones para mejorar las condiciones del agua, desde el fortalecimiento de la planta potabilizadora y el cárcamo, hasta la rehabilitación de la planta tratadora. La intención es que el agua que llegue a los hogares sea más limpia y segura.

A la par, se impulsa la rehabilitación del ducto que conecta la presa El Peaje con la presa San José, una obra considerada prioritaria dentro del programa hídrico federal, que permitirá que el agua fluya en mejores condiciones hacia un embalse que, en teoría, ya estaría saneado.
Actualmente, la presa San José abastece alrededor del 16% de la capital potosina, pero su deterioro ha sido constante debido a la contaminación y al manejo deficiente del recurso. Por ello, las autoridades insisten en que el respaldo federal será clave para resolver una problemática histórica que ha impactado directamente en la calidad de vida de miles de personas.
Con la fecha límite puesta en agosto, el saneamiento de la presa se convierte en una promesa urgente en medio de la crisis hídrica. La gran incógnita es si estas acciones lograrán eliminar de raíz la contaminación por aguas negras o si se tratará solo de una solución temporal ante un problema que lleva años acumulándose.




