Mientras en México todavía hay banquetas imposibles, transporte inaccesible y un sistema que sigue excluyendo a las personas con discapacidad, el Congreso de la Ciudad de México decidió reconocer públicamente a una de las voces más incómodas —y necesarias— del país.
El próximo martes 21 de abril de 2026, el activista potosino Guz Guevara será reconocido con la Medalla al Mérito en la Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad en la Ciudad de México, por su trayectoria de más de 13 años luchando contra el capacitismo y empujando la inclusión desde el activismo, el arte y la comunicación.
El dictamen fue aprobado por las Comisiones de Inclusión, Bienestar Social, Exigibilidad de Derechos Sociales y Derechos Humanos, bajo el lema: “Por una sociedad donde la inclusión no sea una meta, sino una realidad cotidiana”.

El diputado Víctor Gabriel Varela López, presidente de la Comisión de Inclusión, subrayó que este reconocimiento parte de que la inclusión no es un acto de buena voluntad, es una deuda histórica. “No descansaremos hasta que el diseño universal sea la norma y que el ejercicio de los derechos sociales no dependa de la voluntad de pocos, sino de la estructura de nuestras instituciones” señaló.
Originario de San Luis Potosí y actualmente radicado en la Ciudad de México, Guz Guevara se ha convertido en uno de los referentes más visibles del movimiento de personas con discapacidad en México. Es creador del emblemático Pañuelo Fosfo, símbolo de resistencia, orgullo disca y furia contra la discriminación estructural. Además, su trabajo ha cruzado fronteras del activismo tradicional: ha llevado el tema a la televisión, al arte, al performance y a las plataformas masivas.
En el anuncio del reconocimiento, Guz lanzó un mensaje directo que resume el corazón de su lucha: “Considero urgente seguir visibilizando a las poblaciones con discapacidad, no solamente en la Ciudad de México, sino en todo el territorio nacional. Hemos sido históricamente olvidadas, excluidas, vulneradas, rechazadas y discriminadas estructuralmente. Y esa deuda histórica aún no ha sido reparada”.
Sus palabras no llegan desde un discurso cómodo, sino desde una realidad que recientemente lo golpeó con fuerza: Guz se encuentra en proceso de recuperación tras un accidente provocado por la falta de accesibilidad, una situación que evidenció, una vez más, que la inclusión en México sigue siendo más discurso que infraestructura.
Guevara ha impulsado el llamado “artivismo”, combinando arte y activismo para confrontar el capacitismo.
Desde 2021 es conductor del programa “80 Millones” en Canal Once, el primer espacio televisivo nacional enfocado totalmente en discapacidad. También debutó como actor en la serie de Netflix “Ojitos de Huevo” y recientemente presentó su performance “Antifrágil” en el Festival San Luis en Primavera 2026, llevando el mensaje disca a través de música, cuerpo y resistencia.
De forma paralela, el Congreso capitalino también entregará reconocimiento a Carlos Daniel Robles Haro, activista con parálisis cerebral que ha convertido su experiencia en motor de cambio político y social, destacando por su activismo en redes y por denunciar la falta de accesibilidad urbana.
La medalla que recibirá Guz Guevara representa un reconocimiento institucional importante, pero también una paradoja: se premia a quienes luchan por derechos que aún no se garantizan. Porque en México todavía hay miles de personas con discapacidad que no pueden salir de casa, estudiar, trabajar o acceder a la salud por culpa de un país que sigue lleno de escalones.
Y por eso, el reconocimiento a Guz no solo es una ceremonia.
Es un recordatorio:
la inclusión no se celebra… se construye.




